A unos días de que empiece la primavera, yo antes decidí que en mi casa entrara ya. Al mediodía cuando volvía a casa pasé por delante de una floristería y vi unas margaritas naranjas que me encantaron. El naranja siempre me ha llamada mucho la atención es un color alegre y da vitalidad.
Cuando era una niña en la caja de ceras plastidecor siempre lo ponía en el lado de mis colores favoritos y nunca faltaba en mis dibujos. Y cuando la mayoría de mis amigas se morían por pintar sus dormitorios de rosa yo intentaba convencer a mi madre para que fuera naranja, pero a ella no le hacía mucha gracia así que estuvo blanco durante bastante tiempo.
Después de observar las margaritas y pensar eso durante un minuto o así, entré dentro de la floristería y me lleve seis de aquellas margaritas que después de salir aún seguían mirándome desde aquel gran cubo en el que se quedaron todas las demás.
Legué a casa y las puse en un jarrón que andaba ya guardado una larga temporada y el jarrón lo puse sobre la mesa. Ahora estas seis simples margaritas alegran el salón de mi casa, en el que desde el día de hoy entró la primavera.

Me gustaría mucho pasarme por vuestros rinconcitos que hace tiempo que no lo hago, pero hoy ya tampoco me da tiempo. Cuando tenga un huequesito me colare por ahí a leeros.
Un besito a todos.