31 de enero, último día del primer mes del año. Que ya despedimos. Se fue enero del 2007. Y es que el tiempo no lo podemos detener.
Un enero de 1982 vine al mundo, hace ya 25 años que se dicen pronto. Y no se porque pero cada año que cumplo el tiempo parece correr más. Se pasan los años y casi no me doy cuenta, aún no me acostumbré a tener 24 cuando ahora tengo que decir 25. Y me equivoco, hoy me preguntaron la edad y dije 24, luego tuve que rectificar.
Cuando era pequeña, los años eran larguísimos, esperar mi cumple, se me hacía eterno.
Pero aún así el tiempo es tan relativo, y es que unas horas se te pueden hacer tan largas y otras tan cortas…y a veces, solo dejamos que pase el tiempo sin saber bien el valor que tiene. Pero ¿es tiempo perdido aquel que dejamos simplemente pasar? ¿Quién puede juzgar eso? Porque yo no. Y creo que en ocasiones hasta lo necesito, dejar que pasen los minutos sin hacer nada, descansar de todo; o por aburrimiento, en esos días que estas tan apático y que solo te apetece simplemente estar viendo pasar el tiempo.

Ahora no voy a clases, ya las cortaron para los exámenes. Antes, los primeros años en la universidad, estos días me parecían maravillosos. Sin embargo, ahora los aborrezco. Y es que me aburro tanto… si ya se que debo estudiar y lo hago pero no todo el día, para que decir lo contrario. Creo que si llego a estudiar seis horas estos días, de los que no voy a clase, es un día bastante provechoso. El resto del día pues bueno, hago de todo pero muchas veces solo dejo que pase el tiempo. Y es que si salgo por ahí, que lo hago pero poco, me siento culpable y eso si encuentras a alguien pues casi todos ahora están como yo, estudiando. Y con todo me pasa igual, si me pongo a leer, si veo la tele…En fin, que estoy harte de estos días y eso que aún me quedan dos semanas igual.

Pensando ahora en el paso del tiempo, se me viene una canción que cantaba cuando estaba en el colegio y que dice:

Pasan y pasan lo días
vuelan y vuelan las horas
y el mañana que soñaste
ya se convirtió en ayer
pero el mañana que sueñas
ahora es hora de empezarlo
no te rindas
sigue luchando.

(Las canciones del colegio que nunca se te olvidaran, se te olvidan esas cosas que memorizas una y otra vez, pero las canciones que cantabas cuando eras un niño siempre estarán ahí.)
Y antes, quizás, muchas veces la cantaría como un papagayo pero hoy recordándola si tienen significado y muy importante por cierto.
“No te rindas y sigue luchando” Si he llegado hasta aquí, se puede seguir avanzando.
Y el tiempo pasa, y es que hay que dejarlo pasar, todo llega y todo también se irá.