Como estos días solo he estado prácticamente estudiando, lo único que se me ocurre contar es lo que veo desde la ventana de mi cuarto. Porque de exámenes estoy harta de hablar y de escuchar.
El escritorio donde estudio, está justo delante de la ventana para tener una mejor iluminación, claro. Y como no siempre tengo la mirada ni la mente en los apuntes; porque soy, se puede decir, de fácil distracción; a donde primero miro es al frente.
Y algunas de las veces me puedo pasar un rato mirando y observando todo. La ventana da a la terraza de mi casa y muchas veces veo como saltan los gorriones que llegan volando se posan y buscan, picoteando constantemente sobre el suelo, algo de comida.
Justo delante de mi terraza, tras cruzar la pequeñita calle, hay un patio que parece como un trocito de campo porque en él hay plantados un olivo y otro árbol, que diría es una higuera pero no lo aseguraría pues no entiendo mucho. Ahora está verde lleno de hojas, en invierno no muestra ni una sola hoja, solo las ramas de un marrón oscuro.
Al lado de este patio veo un tejado, de tejas marrones de barro, está prácticamente a nivel de mi terraza. Por lo que puedo observar está un poco en malas condiciones, debe de ser una caseta para guardar cosas, no creo que pueda vivir nadie, además es pequeña. Pero de vez en cuando hay un gato dormido o paseándose sobre él.
Por detrás del tejado se alzan dos grandes palmeras con sus largas y verdes palmas. Por estos árboles no paran de revolotear pajarillos unos vienen otros se van, la mayoría son gorriones y algunos que son un poco más grandes, una especie de paloma pero más delgados y con el pico largito y finito, ahora mismo veo uno posado en la antena del vecino, tiene un plumaje grisáceo. No para de mover la cabeza de un lado a otro.
Al fondo del todo lo que veo son las ventanas y balcones de pisos de dos o tres plantas.
Y por supuesto mi trocito de cielo, ahora mismo de un color azul claro y con algunas nubes dispersas que parecen bolitas de algodón, unas más grandes otras más pequeñas. Pero todas con la impresión de ser muy esponjosas. Por mi trocito de cielo, por allá muy arriba, pasa un avión dejando tras si una larga nube blanca que poco a poco se desvanece, ¿cuál será su destino? ¿Quiénes irá en él? ¡ADIOS!
Bueno ya eché mi ratito de descanso, ahora a seguir un poco más con mis apuntes tema de “flujos de carga”, a ver cuanto aguanto esta vez. Je, je. ¡Venga el último tironcillo! Que ya el viernes termino.

Acompaño este pequeño texto, con la banda sonora de "Desayuno con diamantes" que me encanta.