Seguramente a todos nos habrá pasado alguna vez, escuchar una canción y sentirse identificado con ella. A mi me ha pasado con muchas y en diferentes situaciones de mi vida.
Esta tarde no fui a ninguna parte, quizás la reseca de una noche que se fue vacía como tantas otras en las que con alcohol se intenta cubrir las grietas que se forman a lo largo de la historia, me lo haya impedido. O puede que simplemente fuese la pereza de hacer algo en una tarde calurosa del mes de agosto.
No lo se el caso es que de vez en cuando una necesita quedarse tirada en el sofá o en la cama y solamente no hacer nada o como mucho ponerte alguna que otra cancioncilla.
Un nuevo grupo que no hace mucho que descubrí, ya ni me acuerdo como, si fue que alguien me lo dijo o que de casualidad navegando por la red lo vi.
El caso es que pues eso fue lo que puse en el ordenador y deje que canción tras canción pasaran todas hasta que llegó una que su letra me hizo parar. La puse otra vez para estar más atenta y si exacto ahí le has dado; pues sí, me describe. Lo que siento, lo que pienso. Ahí están hechas letras en una canción que alguien sin duda lo escribió algún día que pudo sentirse o pensar igual que yo. Somos humanos de la misma especie desde luego que nos tendremos que parecer.
Quizás haya que jugárselo al azar…
Bueno por hoy ya vale de tanto divagar. Os dejo la canción puede que alguien le gusta, puede que le diga algo, puede que le guste el grupo, que lo descubra como yo un día lo hice…quien sabe puede que ni siquiera nadie se pare a escuchar ni a leer esta paranoia.
María tiene 27 años e intenta hacerse un sitio en esta vida. Aún no tiene nada definido para hacer, ni sitio fijo donde vivir. Pero sabe que lo encontrará y con el tiempo tarde más o menos llegará donde quiere. En el ámbito profesional no tiene dudas, no tiene problemas. Solo sabe que tiene que trabajar para conseguir lo que busca.
Su encrucijada está en sus sentimientos. Después de mucho tiempo en el que nadie había en su vida para amar, en los que el amor no llegaba a florecer. Ahora, de repente dos hombres en su vida están y María no sabe que hacer.
Por un lado está él. Al que tiene un gran cariño. Hace mucho que él está en su vida se conocieron en tiempos en que ninguno quería dar un paso más a lo surgió entre los dos. Hace poco que la vida por casualidad los volvió a encontrar y lo pasado, volvieron a recordar. No podían negar esa atracción que aún sentían el uno por el otro. Y poco a poco todo lo empezaron a retomar.
Pero…por otro lado se encuentra alguien nuevo que apareció en la vida de María sin querer, sin pensar, sin saber…
Aunque nada físico han tenido con él, no se lo quita de sus pensamientos. Y a su mente viene una y otra vez los momentos que pasaron en aquella cafetería donde hablaron y hablaron. Donde María quedó fascinada por sus aventuras y donde María pudo contarle sin pudor todas sus vivencias, incluso muchas que no había llegado a contar a nadie, porque sentía que nadie más podía entenderla.
Ahora María no sabe que hacer. A veces piensa que lo mejor sería dejar que pase el tiempo para que todo lo ponga en su sitio y así saber que camino tomar. Pero tiene miedo, teme la soledad y teme herir y ser herida.
Si os gusta la lectura, el cine, la música.... pasaros a visitar el nuevo foro La elección es tuya. Y si os gusta ya sabeís un mienbro más siempre será bienvenido. Además el participar es lo importate ¿no?
En efecto este video, que hace pocos días recibí en mi correo electrónico, es como la vida misma. ¿Quién no ha tenido varios fracasos al intentar encontrar el amor, tu verdadero amor?
En el video la protagonista es una chica, yo como también soy chica, me sentí muy identificada. Pienso que algún otro chico también se puede sentir identificado, ya sea en el lado de la chica o el lado del chico “malo” que deja a la chica. Si ese es el caso espero sirva para aquellos o aquellas, porque también evidentemente hay muchas chicas que hacen lo mismo, pues pensar también un poco en la otra persona e intentar no hacer daño.
Bueno para uno o para otros el video que es para concienciar del uso de preservativo espero sea efectivo. Todos sabemos que tenemos que buscar nuestro hombre o mujer y para ello pues debemos probar. Y es mejor prevenir todo contagio de enfermedades para así vivir lo suficiente hasta encontrar el verdadero amor. Protégete a ti mismo.
“Hoy el mundo ha dao otra vuelta, pero nadie me ha avisao. Hoy el tiempo me ha pillao con un lio en la cabeza, tirao en la cama, con ganas de nada. Hoy el tiempo se ha parao en la hora que no era”
Hay veces en las que una se siente así y en realidad se desconoce la razón, puesto que no hay nada realmente que haga que estés mal.
Puede que sea el tiempo, que de nuevo es gris y no te deje plenamente lucir.
Y paseas.
Paseas, para ver si al salir del ámbito de siempre descubres algo nuevo o algo que simplemente te distraiga.
Y en la acera te sientas. Te sientas a esperar la primavera. Primavera que no llega.
Unos niños juegan al balón, donde tantas veces antes jugaste tú. Un hombre mayor les regaña, porque hacen mucho ruido. Luego se quejan de que los niños de hoy en día ya no juegan en la calle. Todo es igual que siempre, o al menos a ti te lo parece.
Hoy estas de vuelta, de vuelta de todo, de vuelta de nada. Tan joven y de vuelta.
Y… ¿por qué? Te preguntas. Pues quizás sea porque no sabes ni siquiera lo que quieres o simplemente porque te da miedo ser feliz o encontrarte satisfecha. Porque después…después ¿qué?
Y es cuando te das cuenta que lo que te gusta es la búsqueda, el camino. Ya que es lo divertido. Y que cuanto más pérdida estás más cosas debes esperar.
Así que… ¿quién sabe? quizás sea este sea tú estado ideal y ni siquiera lo sabes.
Ayer domingo fue unos de esos días aburridos que no sabes muy bien como matar el tiempo. Como estaba lloviendo la verdad que no me apetecía salir a la calle a pesar de que un par de mensajes al móvil de mis amigos me intentaban convencer de lo contrario, pero ayer la verdad que no lo consiguieron.
Cansada de ver la tele pues después de ver ganar la carrera a Massa de formula 1 y por muy poco también el mundial, que al final este año fue de Hamilton. No había ya nada interesante que ver. Apague la tele y me puse a rebuscar entre mis viejos Cds de música que están allí de adorno más que otra cosa, pues ya casi no suelo poner un Cd porque casi siempre suelo escuchar música en el ordenador.
Y fue el de Eric Clapton el que llamó mi atención. Le quite un poco el polvo y lo puse. A pesar de que el equipo de música estaba sin usar desde hacía ya algún tiempo se escuchaba igual de bien que siempre se escuchó.
Pasaban una a una las canciones mientras yo desde el sofá miraba el cielo gris por los ventanales del salón. Hasta que sonó “My father´s eyes”.
Como poder olvidar ese toque tan especial de guitarra que me hacía vibrar al compás de cada cuerda tocada, de cada nota desprendida de las cuerdas de esa guitarra.
Al momento vino a mi memoria la tarde en que mi hermano me regaló aquel Cd para uno de mis cumpleaños y como cuando escuché esta canción por primera vez la ponía a repetir una y otra vez. Haciéndose una de mis canciones que pasaron a mi lista de favoritas, a mi lista de canciones más escuchadas. Canciones que durante unos días no salían de mi cabeza y que a cada momento que tenía libre la ponía y la ponía una y otra vez.
No tuve más remedio que cuando acabó la canción volver a darle para que la repitiera. La escuché al menos tres veces.
Al final no deje ni acabar el Cd.
La verdad es que cuando una canción te gusta, aunque dejes de escucharla durante un tiempo da igual cuanto sea, cuando la escuchas de nuevo te encandila casi como la vez primera.
Hoy lunes estuvo casi todo el día hay una y otra vez volvían a sonar los acordes en mi cabeza y nada más volví a casa fue lo primero q hice, volver a escucharla.
Hace unos días volví a pasar por el campus de la universidad, como tantas veces he pasado. Pero esta vez los motivos eran distintos, no iba a estudiar.
Pasar estos días por allí me trajo demasiados recuerdos. Estuve paseando un rato y observaba a la gente que había por el rededor.
Gente, que como yo, lleva por allí más años que Matusalén y es que se les nota en la cara la experiencia del lugar, saben donde ir y no se detienen para nada a no ser que vean algún conocido.
Algunos que entran o salen de ver algunas notas o mejor dicho ya, de estar en alguna revisión de examen. Porque desde que la universidad se informatizó prácticamente todas las notas se publican ya en Internet. Muy atrás quedaron los nervios de ir a ver el tablón y buscarte desesperadamente deseando ver junto a tu nombre un aprobado. Esas caras de nervios, alegrías o decepciones pasaron a la historia.
Otros que se han quedado rezagados y aún no tienen pisos, se les ven preocupados y llamando por el móvil delante de cada cartel de “se busca compañero”, para ver si pueden encontrar su sitio para pasar el curso.
Luego al ser la época de principio de curso se ven muchos nuevos, jóvenes que vienen acompañados de sus padres y se dan una vuelta para ver como es aquello. A estos se les ve la ilusión de empezar, porque tienen tantas cosas que vivir. Me recordaban a mi cuando fui a echar la matricula hace ya…no se cuantos años, acompañada de mi padre el primer año de carrera.
Me veía allí reflejada en aquel chico, yo una chica con muchísima emoción de empezar a estudiar fuera de casa en la universidad. Todo lo que imaginaba y deseaba estaba desde luego por llegar en mejores o peores magnitudes.
Convivir con gente de mi edad, salir y entrar sin estar controlada por mis padres, enamorarme, fiestas en tu piso y en el de tus compañeros de clase, nervios antes de un examen, saber que podías y tenías que haber estudiado más, alegrías y celebraciones por los aprobados, penas y consuelos por los suspensos, en general el aprender a estudiar a base de suspensos, “peleíllas” de convivencia, desamores, experiencias en la cocina aprendiendo en mejor o peor medida a cocinar, hacerte tu solita todas aquellas cosas que antes te solían hacer en casa, echar lavadora sin estropear la ropa…
Todo te sirve para crecer, para conocer e ir aprendiendo a vivir, una etapa de vida que como todas tienes sus cosas bonitas y feas, más o menos buenas. Pero que al final casi siempre se recuerda solo lo mejor que es lo que cada uno se lleva de aquellos maravillosos años que ya no volverán.
Esto es un cachito de mí. Sentimientos, pensamientos, historias que surgen en mi cabeza,experiencias…bueno, siempre que me de por escribir.
Me gusta leer, la música, la naturaleza, viajar, escuchar y aprender cada día un poquito más.